“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había
de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el Hielo... ”
El absurdo reina en la realidad norteamericana, hasta tal punto que esta noticia podría, tener visos de verosimilitud. Últimamente pienso mucho en esa obra"¿Habré dormido mientras los otros sufrían?¿Acaso duermo en este instante? Mañana, cuando crea despertar, ¿qué diré acerca de este día? [...] ¿Qué habrá de verdad en todo esto? [...] El aire está lleno de nuestros gritos, pero la costumbre ensordece" dice Vladimir mientras mira a su alrededor... Sin comentarios, Sr. Beckett