“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había
de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el Hielo... ”
--------------------------------LAMENTO DE GAITAS--------------------------- Aquella última vez que (tampoco) fui al Norte, El Río Norte se llevó mi serenidad engullendo viejos misterios en las hojas sueltas del cuaderno de tormentas, La Cordillera Norte embargó la Fugacidad de mi mirada suprimiendo el rumor del viento en el horizonte de las confesiones El Hombre Norte me niega la voz con gesto lacónico apostando mi ánimo contra la angustiosa nicotina de los recuerdos. El Mar Norte ahogó mi piel impregnándole salitre triste, el elixir de los adioses. La Lluvia Norte enterró mi incertidumbre salvaje, Boomp3.com humedeciéndome el desparpajo evanescente del deseo El Perro Norte se atrevió con mi reflejo mordiéndome el raído sombrero de la nostalgia La Calle Norte liquidó mis alforjas, infectando mi ausencia con demonios, disfrazados de payasos tristes, derramando todas las ocasiones perdidas Sí hasta… El Dios Norte guió la intensidad de mis instintos hasta la gruta de las pasiones rotas aturdiéndolos con una de las más perturbadoras crueldades, ese olor a espejismos, que una enigmática fiebre felina destila para desorientados ecos compasivos.