“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había
de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el Hielo... ”
ANHELOS DE EXISTENCIA TRAS LAS SILUETAS DE DESTIERRO
Los desastres de la existencia son lamentos de plomo candente en la arquitectura del dolor, salpican como furiosas lágrimas de lluvia ácida la errancia por los oscuros callejones a aquellas almas perdidas en su encuentro con las horas muertas; reavivando el deseo imposible de olvidar los erosionados límites de las palabras, para amanecer cada mañana con los ojos sujetos por imperdibles a los lacios cabellos de una muñeca de trapo, que duerme a tu lado