“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había
de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el Hielo... ”
CHOCOLATE CON SUEÑOS PARA UN RINCÓN DE ALMAS «Todos sabemos que el hecho de mirar no tiene nada que ver con la verdad. En cambio, el placer de mirar es una mentira que -tal vez- nos dé la posibilidad de ver la verdad»
Cuando se terminan los recuerdos los alquilamos... Años luz imaginando nubes tornasol sin salir de casa con la vana esperanza de colorear los secretos de aquél niño de ojos grandes, llenos de imágenes revueltas con sus deseos; En su interior un carrusel que habita un enano al que llama Tiovivo. Tiovivo es un arlequín que engaña a la suerte... una suerte que sube y baja como la marea subía y bajaba siguiendo a la luna, la miraba crecer y desvanecerse contra unas rocas que no existían. como él… gente que se niega a mirarse al espejo.