“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había
de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el Hielo... ”
«Qué curioso, uno se puede dar una vuelta por la identidad de su "propia vida" para observar que no hay lugar más emocionante donde registrar las escrituras del Yo, que la memorabilia de los objetos colindantes; esencialmente, la imprecisión reside en el hecho de que copias isomórficas de la realidad, tal como la conocemos, formen un conjunto de detalles, verdaderos o falsos, resultado de una asombrosa cantidad de “casualidades” según las cuales todo es azaroso, contingente, impredecible e irrepetible. En fin, una verdadera fortaleza en la construcción de una "subjetividad propia", tan personal como incierta, que eso si, la mayoría de las veces refuerza los recuerdos "autobiográficos" como la única forma posible para entender la relación del Ego con su pasado»